11 nov 2008
Etiquetas: Artefactos, Misterios
El Santo Manto o Sábana Santa, que una sólida y sustentada tradición señala como el manto que envolvió el cuerpo del Señor Jesús, es una fina pieza de lino de 3 pies y 7 pulgadas de ancho y 14 pies y tres pulgadas de largo (exactamente 8 por 2 cubits, la antigua medida usada en Israel). El manto lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret según describen las Escrituras. El manto está en Turín, Italia, desde 1578 y es puesto a exposición pública aproximadamente una vez por cada generación. La última exhibición previa a la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo tuvo lugar en 1978, y en cinco semanas, aproximadamente 3 y 1/2 millones de peregrinos la visitaron. Con el fin de determinar el modo cómo la imagen se imprimió en la sábana, más de 1000 investigaciones científicas de las más diversas especialidades han sido realizadas y se le han tomado 32,000 fotografías. Estas investigaciones han hecho de la Sábana Santa la reliquia más estudiada de la historia.
Si bien la Sindone no es dogma de fe constituye para los católicos por su fuerza evocativa de la vicisitud histórica de Jesús de Nazaret, un sublime icono sagrado de la Pasión de Cristo que remite a los creyentes a los cuatro evangelios que narran el martirio y muerte del hijo de Dios. Esto ultimo le otorga al manto una preeminencia como objeto de veneración y es considerada "…espejo de los evangelios…" como dijera SS Juan Pablo II en su visita al Manto el 24 de Mayo de 1998. La Sindone (sindon, griego, pieza de tela que se usa como lienzo fúnebre) Santo Sudario, Sabana Santa o Manto Sagrado es un lienzo de lino rectangular tratado con aloe y mirra de 436 cm de largo y 110cm de ancho (8 por 2 cubits, la antigua medida usada por los judíos) datado según estudios sobre la tela en el Siglo I (E.C) de origen sirio-palestino que concuerda con la urdimbre cerrada tejida a espina de pescado tradicional en aquella región y época. La costumbre de envolver el cuerpo en una tela correspondía al rito judío que establecía lavar el cuerpo con hierbas y esencias y amortajar el mismo, sin embargo fueron los cristianos los que preservan el sudario pues para los hebreos el manto que había rodeado un cadáver era considerado un objeto impuro que no podía ser expuesto. El derrotero histórico de la Sindone documenta la llegada del manto hasta nuestros días y constituye un testimonio de su origen. Los evangelios narran que el Sudario fue recogido y plegado para su conservación; "Se inclinó (Juan) y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte". Juan 20:5-8. Hay antecedentes que hablan de una tela con la imagen del rostro de Jesús encontrada en Edessa (este de Turquía, hoy Urfa) desde el siglo II de nuestra era. Mas tarde en el mismo lugar con la restauración de la iglesia Santa Sofía se registra el hallazgo del Mandylion (pañuelo) que contenía la faz de Cristo. En el 944 el ejercito bizantino se apodera del sultanato árabe de Edessa apoderándose del Mandylion que es llevado a Constantinopla de manera solemne. El Mandylion era el Santo Sudario plegado ocho veces de modo que solo se visualizaba el rostro. El Sudario era expuesto como sagrada reliquia todos los viernes en la capital de imperio bizantino (hay discrepancias con los sindonologos españoles en consideración al Sudario de Oviedo) Esta etapa histórica es importante como prueba de la antigua existencia premedieval del manto ya que los iconos bizantinos nos han transmitido la idea general del rostro de Jesús que guarda gran similitud con la imagen de la Sabana Santa y es con seguridad inspiración de los mismos. A partir de 1204 con la destrucción de Constantinopla por las campanas cruzadas algunos historiadores suponen que el manto sagrado queda bajo custodia de los Templarios en Europa, no sabiéndose de el hasta 150 años después cuando en el año 1356 el cruzado Geoffroy de Charny, entrega el Sudario a los canónigos de Lirey, cerca de Troyes, en Francia. A partir de aquí la reliquia se debate entre familias nobles en la conflictiva Europa medieval signada por guerras y enfrentamientos, sin embargo al menos la trayectoria del lienzo desde esta época empieza a estar perfectamente documentada. En 1453 Margarita de Charny ofrenda la Sindone a la familia del Duque de Savoia que luego la lleva a la capital del ducado Saboya, Chambery. A pesar que anteriormente la Iglesia no se había pronunciado sobre el Manto Sagrado en 1506 SS Julio II consiente de su veneración publica establece una fiesta especial para su adoración con oficio propio. Entre el 3 y 4 de Diciembre de 1532 un incendio en Chambery afecta el extremo superior izquierdo el cofre de madera revestido en plata que guarda el lino plegado, algunas gotas de plata derretida llegan al Sudario y atraviesan varios pliegues. Dos años después las hermanas Clarisas cosen parches en el lienzo visibles hoy en día al mismo tiempo que se guarda la Sindone entre dos mantos iguales en tamaño para preservarlo en una caja de madera de rosal. A partir de 1535 en medio de los continuas guerras la tela es transferida a Turín, luego a Vercelli, Milán, Niza y nuevamente a Vercelli donde finalmente permanece hasta 1561 que regresa a la capital del ducado. En el ínterin, en 1536 se abre el cofre para verificar su estado en medio de estas idas y venidas y se descubre que los mantos que la envolvían habían recibido milagrosamente la imagen del Santo Sudario. Una de aquellas telas se encuentra en nuestro Santiago del Estero. El 14 de Setiembre de 1578 Emmanuel Filiberto de Savoia traslada a Turín la capital de su reino. Al traer consigo la sagrada reliquia la deposita desde esta fecha en la Catedral de Turín donde queda custodiada a excepción de un breves periodo que sale por cuestiones de seguridad. Finalmente el 1 de Junio 1694 la sindone es depositada en la magnifica capilla construida por el arquitecto Guarino Guarini, gran exponente del barroco piamontés que impregna la construcción de una somennidad y opresión espiritual que conmueve. Se han hecho Ostenciones (exposiciones del manto) en conmemoraciones especiales (1998, centenario de la primer fotografía; 2000, ano del jubileo) y en algunas conmemoraciones privadas de la Casa Savoia, custodios del Santo Sudario hasta 1983 cuando Humberto II de Saboia muere y dona la Sindone a la Santa Sede.
Si bien la Sindone no es dogma de fe constituye para los católicos por su fuerza evocativa de la vicisitud histórica de Jesús de Nazaret, un sublime icono sagrado de la Pasión de Cristo que remite a los creyentes a los cuatro evangelios que narran el martirio y muerte del hijo de Dios. Esto ultimo le otorga al manto una preeminencia como objeto de veneración y es considerada "…espejo de los evangelios…" como dijera SS Juan Pablo II en su visita al Manto el 24 de Mayo de 1998. La Sindone (sindon, griego, pieza de tela que se usa como lienzo fúnebre) Santo Sudario, Sabana Santa o Manto Sagrado es un lienzo de lino rectangular tratado con aloe y mirra de 436 cm de largo y 110cm de ancho (8 por 2 cubits, la antigua medida usada por los judíos) datado según estudios sobre la tela en el Siglo I (E.C) de origen sirio-palestino que concuerda con la urdimbre cerrada tejida a espina de pescado tradicional en aquella región y época. La costumbre de envolver el cuerpo en una tela correspondía al rito judío que establecía lavar el cuerpo con hierbas y esencias y amortajar el mismo, sin embargo fueron los cristianos los que preservan el sudario pues para los hebreos el manto que había rodeado un cadáver era considerado un objeto impuro que no podía ser expuesto. El derrotero histórico de la Sindone documenta la llegada del manto hasta nuestros días y constituye un testimonio de su origen. Los evangelios narran que el Sudario fue recogido y plegado para su conservación; "Se inclinó (Juan) y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte". Juan 20:5-8. Hay antecedentes que hablan de una tela con la imagen del rostro de Jesús encontrada en Edessa (este de Turquía, hoy Urfa) desde el siglo II de nuestra era. Mas tarde en el mismo lugar con la restauración de la iglesia Santa Sofía se registra el hallazgo del Mandylion (pañuelo) que contenía la faz de Cristo. En el 944 el ejercito bizantino se apodera del sultanato árabe de Edessa apoderándose del Mandylion que es llevado a Constantinopla de manera solemne. El Mandylion era el Santo Sudario plegado ocho veces de modo que solo se visualizaba el rostro. El Sudario era expuesto como sagrada reliquia todos los viernes en la capital de imperio bizantino (hay discrepancias con los sindonologos españoles en consideración al Sudario de Oviedo) Esta etapa histórica es importante como prueba de la antigua existencia premedieval del manto ya que los iconos bizantinos nos han transmitido la idea general del rostro de Jesús que guarda gran similitud con la imagen de la Sabana Santa y es con seguridad inspiración de los mismos. A partir de 1204 con la destrucción de Constantinopla por las campanas cruzadas algunos historiadores suponen que el manto sagrado queda bajo custodia de los Templarios en Europa, no sabiéndose de el hasta 150 años después cuando en el año 1356 el cruzado Geoffroy de Charny, entrega el Sudario a los canónigos de Lirey, cerca de Troyes, en Francia. A partir de aquí la reliquia se debate entre familias nobles en la conflictiva Europa medieval signada por guerras y enfrentamientos, sin embargo al menos la trayectoria del lienzo desde esta época empieza a estar perfectamente documentada. En 1453 Margarita de Charny ofrenda la Sindone a la familia del Duque de Savoia que luego la lleva a la capital del ducado Saboya, Chambery. A pesar que anteriormente la Iglesia no se había pronunciado sobre el Manto Sagrado en 1506 SS Julio II consiente de su veneración publica establece una fiesta especial para su adoración con oficio propio. Entre el 3 y 4 de Diciembre de 1532 un incendio en Chambery afecta el extremo superior izquierdo el cofre de madera revestido en plata que guarda el lino plegado, algunas gotas de plata derretida llegan al Sudario y atraviesan varios pliegues. Dos años después las hermanas Clarisas cosen parches en el lienzo visibles hoy en día al mismo tiempo que se guarda la Sindone entre dos mantos iguales en tamaño para preservarlo en una caja de madera de rosal. A partir de 1535 en medio de los continuas guerras la tela es transferida a Turín, luego a Vercelli, Milán, Niza y nuevamente a Vercelli donde finalmente permanece hasta 1561 que regresa a la capital del ducado. En el ínterin, en 1536 se abre el cofre para verificar su estado en medio de estas idas y venidas y se descubre que los mantos que la envolvían habían recibido milagrosamente la imagen del Santo Sudario. Una de aquellas telas se encuentra en nuestro Santiago del Estero. El 14 de Setiembre de 1578 Emmanuel Filiberto de Savoia traslada a Turín la capital de su reino. Al traer consigo la sagrada reliquia la deposita desde esta fecha en la Catedral de Turín donde queda custodiada a excepción de un breves periodo que sale por cuestiones de seguridad. Finalmente el 1 de Junio 1694 la sindone es depositada en la magnifica capilla construida por el arquitecto Guarino Guarini, gran exponente del barroco piamontés que impregna la construcción de una somennidad y opresión espiritual que conmueve. Se han hecho Ostenciones (exposiciones del manto) en conmemoraciones especiales (1998, centenario de la primer fotografía; 2000, ano del jubileo) y en algunas conmemoraciones privadas de la Casa Savoia, custodios del Santo Sudario hasta 1983 cuando Humberto II de Saboia muere y dona la Sindone a la Santa Sede.


Publicado por Sangel